ES
En septiembre de 2012, Archivo Diseño y Arquitectura (ADA), en colaboración con la revista Domus, Italia y la edición Domus México, lanzó una convocatoria abierta para proponers un pabellón exterior que debía abordar la falta de un espacio público activo en el vecindario de ADA, ofreciendo su jardín como un espacio de reunión.
La propuesta ganadora de Pedro&Juana fue seleccionada entre 400 participaciones de arquitectos y diseñadores provenientes de 36 países. El jurado internacional estaba formado por la co-fundadora de Design Miami/Basel, Ambar Medda; la directora de la Casa Estudio Luis Barragán, Catalina Corcuera; el editor en jefe de Domus, Joseph Grima; el fundador de la revista Arquine, Miquel Adrià y la curadora del MoMA, Paola Antonelli.
El diseño consistió de 800 macetas artesanales de barro con tapas color verde limón plantadas con especies propias del paisaje mexicano, como las siemprevivas (Aeonium arboreum), kalanchoes (Kalanchoe pumila), mala madre (Chlorophytum comosum) o el espárrago cola de zorro (Asparagus densiflorus myersii). Las macetas se apilaron alrededor de un centro, amplificando el ya impresionante jardín y creando una experiencia visual de barro, color, tierra y plantas. Pedro&Juana diseñaron las macetas del pabellón como una pieza que pertenece a la colección de Archivo Diseño y Arquitectura. La intervención —concebida como un proyecto temporal— duró aproximadamente un año antes de trasladarse a un espacio permanente en la ciudad de México.
Texto de la propuesta
¿Barro? Cuando eres niño, te arrastran por museos con mala iluminación y vitrinas con reflejos que apenas te dejan ver las pequeñas figuras a las que les falta una extremidad; cucharas colocadas junto a vasijas rotas con siglos de antigüedad. Los sacerdotes te dirán que eres descendiente de un hombre creado de barro, y que su esposa surgió de su costilla. En Guatemala, los primeros humanos no tuvieron tanta suerte; según el Popol Vuh, hechos de lodo absorbieron tanta agua que se disolvieron. Después fueron creados en madera, pero no tenían alma ni mente, por lo que cayeron en desgracia ante los dioses, quienes losgolpearon y desfiguraron, para luego reconfigurarlos con una gran cantidad de resina. El único éxito de creación fue aquel que se hizo de masa de maíz.
El barro ha existido durante siglos y está aquí para quedarse. Podríamos incluso llamarlo un material emergente. Es algo que cada civilización descubrió por sí misma y que, por lo tanto, ha sido narrador de historias, testigo y evidencia de muchas vidas y hogares. Ha formado parte del diseño desde antes de que la noción del “diseño” existiera, y siempre ha sido parte del día a día mexicano.
Escogimos la maceta como objeto de diseño, para ser recreada por nosotros y usada como elemento arquitectónico. Al apilarlas, las macetas nos envuelven en tierra; al añadir plantas, creamos un pabellón viviente que crecerá, se humedecerá y se llenará de musgo, y, cuando llegue el momento, se podrá hacer con él lo que se hacíar en la antigüedad: romperlo en pedazos y regresarlo a la tierra.
Ciudad de México, 2012–2013
EN
In September 2012, Archivo Diseño y Arquitectura (ADA), alongside Domus magazine (Italy) and its Mexican edition, issued an open call for proposals for an outdoor pavilion meant to address the lack of active public space in ADA’s neighborhood by offering its garden as a communal gathering place.
Pedro&Juana’s winning proposal was chosen from some 400 entries submitted by architects and designers from 36 countries. The international jury included Ambra Medda, cofounder of Design Miami/Basel; Catalina Corcuera, director of Casa Estudio Luis Barragán; Joseph Grima, editor in chief of Domus; Miquel Adrià, founding editor of Arquine; and Paola Antonelli, curator at MoMA. The design consisted of 800 hand-turned clay pots topped with thick, lime-greenlids and planted with species native to the Mexican landscape, such as tree aeonium (Aeonium arboreum), kalanchoe (kalanchoe pumila), spider plant (Chlorophytum comosum) or asparagus ferns (Asparagus densiflorus var. myersii). The pots werestacked around a central crater, amplifying the already impressive garden and creating an immersive experience of clay, color, soil, and shrubs. Pedro&Juana designed the pots of the pavilion as part of an edition piece for the design collection of Archivo Diseño y Arquitectura. Conceived as a temporary intervention, the pavilion remained on site for about a year before being relocated to a permanent space in Mexico City.
Text from the competition proposal
Clay? As a child, you get dragged through poorly lit museums where harsh reflecting displays obscure little clay figures withtheir heads chopped off or with missing limbs; spoons sit beside century old broken cups.. Preachers will tell you that you are a descendant of a man made of clay, whose wife was made from his rib. In Guatemala, early humans were not so fortunate: according to the Popol Vuh, made of earth and mud, they soaked up water until they dissolved. Later created from wood, “they had no souls, nor minds,” and thus fell out of favor with the gods, who beat and disfigured them before covering them with a deluge of heavy resin. The first successful creation, so the text says, was made from maize dough.
Clay has been around for centuries and is here to stay. We might even call it an emergent material—something that every civilization discovered independently,, and therefore has been the storyteller, witness, and evidence of countless lives and households. It has been part of design, long before design existed, and it has always been part of everyday life in Mexico.
We decided to work with the clay pot as an object of design, recreated by us and used as an architectural element. By stacking the pots, we became surrounded by earth; by adding plants, we created a living pavilion that will grow, dampen and moss over. And when the time is right, we can tear it down as they did in the old times: break it into small pieces and return it to the ground.